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Este camino, que une cinco iglesias románicas, era utilizado antes por los curas que iban a pie de Bellver a Coborriu, Bor, Pedra y Riu de Cerdanya. El itinerario es un plácido paseo por el llano de la Batllia siguiendo caminos señalizados. La legendaria cueva de la Fou de Bor es la más importante de la comarca, con 3.173 m de galerías exploradas. Podemos volver por donde hemos venido, haciendo un atajo, o bien previendo que nos vengan a buscar a Bor en automóvil. Salida: Oficina de Turismo (plaza de Sant Roc) Horario: 4 h (ir y volver) Desnivel: 220 m Dificultad: * Época recomendada: todo el año
Dejamos la carretera y giramos a la izquierda, siguiendo ahora las marcas del GR-107-3 (variante del Camí dels Bons Homes) por un antiguo camino de ganado empedrado. Pasamos por Cal Pons, gran masía señorial con restos de fortificación. Esta casa, junto con otras de dispersas, forma el núcleo agregado de Coborriu de Bellver o de Talló. Una pista cruza el río del Ingla o de Santa Maria y nos lleva al Molí d’en Pons, donde elaboran productos alimentarios artesanos. Atravesamos el torrente de la Fou de Bor y encontramos la carretera local de Bor. Fijándonos en las marcas, giramos a la izquierda por esa carretera y casi de inmediato lo hacemos a la derecha para ir a la legendaria Torre de Cadell, otra gran masía fortificada. Dicen que debido a una maldición su dueña, hace muchos años, parió siete bebés mitad niños mitad perros. La casa perteneció a la familia Cadell durante los siglos XVI y XVII, célebre por sus actos de bandolerismo. Atravesamos el río de Pedra y subimos a Beders (1.085 m, 1.15 h). Las marcas continúan unos metros allá por la carretera local que une Beders con Bor (tenemos la iglesia románica de Santa Cecilia a pocos pasos a la derecha) y luego gira a la izquierda por el antiguo camino de Riu de Cerdanya. Nos acercamos a la C-16, pero no acabamos de llegar a ella. En una nueva desviación, tomamos a la derecha, siempre siguiendo las marcas de la variante del Camí dels Bons Homes, un camino de ganado que conduce a Pedra (1.120 m, 1.30 h), donde destaca, en lo alto de un cerro, la iglesia románica de Sant Julià. Bajamos por el GR-107-3 a la carretera local de Bor a Riu. Cuando estamos en el puente que cruza el río de Pedra dejamos el GR-107-3 a la izquierda y continuamos hasta Bor (1.100 m, 1.50 h), núcleo también muy antiguo con una de las plazas más grandes de la comarca, donde está el obrador artesano de El Tupí de la Cerdanya. En la plaza vemos las marcas blancas y verdes del sendero local municipal que lleva a la Fou de Bor. Dejamos una pista y la iglesia románica de Sant Marcel a la izquierda y seguimos el camino señalizado, que se interna en un pequeño valle pintoresco con una tupida vegetación de ribera. Cerca del Serrat de la Quera, en la falda de la sierra de Moixeró y dentro del Parque Natural del Cadí-Moixeró, encontramos la entrada principal de la cueva de la Fou de Bor (1.240 m, 2.15 h). Algunas leyendas explican que en su interior viven “encantades” o “dones d’aigua” (encantadas o mujeres de agua, hadas pirenaicas con una frontera imprecisa entre el bien y el mal). Si queremos recorrerla es mejor hacerlo con guía o una persona que la conozca bien y debidamente equipados, pues la cavidad es sinuosa, laberíntica, con diversas galerías y pasos estrechos donde hay que arrastrarse. Volvemos por el mismo camino a Bor. Aquí nos pueden venir a buscar en automóvil. Si no, seguimos la carretera a la izquierda hasta la desviación del Molí d’en Pons y hacemos el itinerario a la inversa hasta Bellver (1.45 h desde la Fou de Bor). |
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