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La solana de Bellver es un paraje singular. Su orientación al sur le proporciona un clima especial más benigno. En ella viven encinas, aliagas y otras especies mediterráneas en altitudes considerables. Por eso el hombre la conoce desde tiempos ancestrales. El dolmen de Coll de Fans es una buena muestra. Este circuito nos llevará a él, siguiendo un sendero señalizado, y nos hará disfrutar de un bello recorrido, reseñado en el año 2000 en el programa “De Vacances” de TV3, que une los pueblos de Cortàs, Ordèn y Éller. Salida: en Bellver, seguimos la N-260 dirección Puigcerdà. A 1,2 km encontramos una desviación (indicador) a la izquierda. La carretera local gana altura en lazadas y nos conduce a Cortàs (4,8 m), donde dejamos el automóvil. Horario: 3.15 h Desnivel: 210 m Dificultad: ** Época recomendada: todo el año (siempre que no haya nieve en la zona)
Volvemos al collado de Fans. Bajamos en diagonal a la derecha por el prado inmediato y giramos a la izquierda para pasar bajo un muro de piedra seca. El camino nos conduce al torrente de la Farga Vella (Fragua Vieja). Lo seguimos unos metros por la orilla y a continuación lo atravesamos por un vado un poco resbaladizo. Luego sube en lazadas cerca de más muros de piedra. La pendiente no es muy pronunciada, pero sí constante. A medida que nos acercamos a Ordèn el camino se hace más ancho. Encontramos algún paso con alambre para el ganado (no nos olvidemos de cerrarlo) y por un tramo empedrado llegamos a Ordèn (1.490 m, 1.30 h), pueblecillo con una fuente y la iglesia románica de Santa Maria, muy pequeña. Enlazamos aquí con el sendero local municipal que baja a Bellver por Anes (ver el itinerario 4). Si nos animamos podemos subir, primero por la carretera local y luego por un viejo camino a la derecha, al cercano Talltendre (a 15 min), con su iglesia románica de Sant Iscle i Santa Victòria (San Acisclo y Santa Victoria). Esta población da nombre a los sabrosos nabos de Talltendre, bien conocidos en el aspecto gastronómico y que hoy son una denominación de origen de nuestra comarca. Seguimos la calle principal de Ordèn, bastante pintoresca, y nos desviamos por una pista estrecha hacia la derecha cerca de otro muro. Dejamos una desviación a la izquierda (base para subir a la montaña de la Carbassa desde aquí) y bajamos suavemente en dirección al curso de agua que antes hemos cruzado y que aquí recibe el nombre de torrente de Pasdéller. El terreno ahora es esquistoso, dominado por piornos y enebros. Unas lazadas de inclinación notable nos llevan al paso de Éller (1.550, 2.15 h), en un pequeño bosque de pino silvestre y un paisaje extenso de la Cerdanya. Cruzamos más adelante los torrentes de la Secleta y de las Comes, casi siempre secos, y encontramos a la derecha otra pista estrecha que baja a Cortàs por el prado de la Tira, útil para acortar el recorrido si hiciese mal tiempo. Un leve ascenso nos ayuda a alcanzar la cresta del Serrat de les Comes, donde enlazamos con una pista más ancha que va a un depósito de agua. Ya en Valltova (valle de Meranges), con una buena perspectiva de la montaña del Puigpedrós al fondo, bajamos a Éller (1.447 m, 2.45 h), donde destaca la iglesia románica de Santa Eulària (Santa Eulalia) y unas callejuelas sombrías en el interior del pueblo. Para volver a Cortàs lo más práctico consiste en seguir la carretera local, estrecha y poco transitada, que en un suave descenso nos deja en el punto de part |
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