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Este es uno de los itinerarios menos conocidos para subir a la cumbre del Comabona. Se trata de una ascensión de belleza y soledad increíbles que pasa por unos de los lugares más atractivos del Parque Natural del Cadí-Moixeró. Recorre hasta la cabecera el pintoresco valle de Pi para ir luego a Prat Rodó y el paso de Tancalaporta, siempre por caminos definidos, y una vez en la cresta, señalizados. Si lo preparamos, podemos combinar el recorrido con el fácil descenso al paso de los Gosolans y Prat d’Aguiló desde el Comabona (itinerario 15) o con el retorno por el Serrat de la Moixa al collado de Pendís y el refugio de los Cortals de l’Ingla (itinerario 14). Salida: en Bellver, seguimos la carretera local de Pi, donde tomamos a la izquierda la pista del Pradell (indicador). Es de tierra, pero apta para automóviles y acostumbra a encontrarse en estado aceptable. Después de pasar por una cantera (atención si trabajan en ella) llega al Agre (6 km), un área recreativa con fuente, bancos, mesas y un refugio de pastores cerca. A partir de aquí la pista es de uso exclusivo ganadero y forestal. Aparcamos el coche. Horario: 5.45 h (ir y volver) Desnivel: 1.198 m Dificultad: **** Época recomendada: de mayo a noviembre (con nieve hay que llevar material y equipo adecuados)
A partir de aquí tenemos que prestar un poco de atención porque el camino a seguir está poco definido, pero si nos fijamos no lo perderemos. Sin la necesidad de cruzar el torrente que nos separa del refugio, subimos hacia la izquierda para ir a la cresta del contrafuerte que hemos rodeado por la pista antes de llegar a los Gónecs. Alcanzamos un pequeño lomo herboso que baja de una peña calcárea entre los collados del Orri y de Prat Sist. Cuando estamos allí volvemos a ver el Pradell de Pi, abajo, y la cabecera del valle. En este punto descubrimos un sendero poco inclinado que se interna en una frondosa pineda de pino negro y se acerca a otro torrente. Tenemos a la derecha, bien cercano, el collado de Prat Sist 1.890 m, 1.35 h), donde no es necesario llegar, pero merece la pena un poco de esfuerzo para ir: la perspectiva que tiene sobre el valle de Ridolaina, Prat d’Aguiló y el Cadí es única. El camino, todavía entre bosque, rodea un contrafuerte del Serrat de la Muga, cruza un nuevo torrente y continúa bordeando la vertiente en diagonal a la izquierda hasta el torrente del Pradell, donde encontramos una fuente con abrevadero. Después de refrescarnos, remontamos las pendientes de la izquierda, derechas pero cortas, y llegamos a unos nuevos pastos. Estamos en Prat Rodó (2.100 m, 2 h), paraje impresionante al pie del Serrat de la Muga, con una vista inmejorable del valle de Pi. Dejamos un camino a la derecha, que se dirige a Prat d’Aguiló por el Pla de les Creus, y otro a la izquierda, que va a Prat Sobirà, y seguimos un tercero delante, señalizado también con hitos de piedras, que gana altitud. Entramos en un último bosque de pino negro y subimos en lazadas. Ya fuera del bosque, en un contrafuerte del Serrat dels Terrers, pasamos por la fuente del Tabà, una surgencia. Aquí enlazamos con el circuito Cavalls del Vent (ver el itinerario 20). Hacemos más lazadas entre pedregal hasta cerca de la cresta, donde encontramos las marcas blancas y rojas del GR-150-1 (itinerario 14). Lo seguimos hacia la derecha y pronto estamos en el paso del Bou y Prat Cerdà (2.253 m, 2.30 h). Ahora sólo nos queda continuar por el itinerario 14 por el paso de Tancalaporta y el collado de los Terrers hasta la panorámica cumbre del Comabona (2.553 m, 3.15 h), vértice geodésico y una de las mejores atalayas de la Cerdanya, así como del Pedraforca y las montañas del Berguedà. Si no hemos previsto hacer alguna travesía o itinerario alternativo, volvemos por donde hemos venido (2.30 h). |
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